MAD-taller
22 de septiembre de 2007, Liquidación Total, Madrid,
dentro del Evento Cultural La noche en Blanco, Madrid.
Ver fOTOGRAFÍAS :: Flickr
—————————————————————————————-
ANTES………

DESPUÉS……….
Tras una intensa semana buscando materiales llega el día del taller en el espacio de Liquidación Total. He clasificado todo lo que he encontrado en tres grupos: “plásticos y adhesivos”, “materiales para collage” y “pintura”. Sólo he tenido que comprar algún que otro material de ensamblaje y manipulación: cinta adhesiva y cola, un par de tijeras para cortar y unos pinceles baratísimos. Kamen me ayuda en todo momento, cubrimos el suelo con plásticos para que no se ensucie. Al poco rato llega Mariano y terminamos de disponer todo. Kamen y Mariano son integrantes de Liquidación Total. El primero es artista y el segundo diseñador gráfico. Si tuviera que definirlos de alguna manera lo haría con dos palabras: vitalidad e entusiasmo. La aventura de mantener un espacio de presentación de proyectos de arte es ardua y complicada si tenemos en cuenta que estos lugares “alternativos” sobreviven con subvenciones mínimas.
Dan las seis de la tarde y comienzan a llegar los primeros participantes del taller. A primera hora casi todo son familias. Los niños utilizan la ropa que recogí en el espacio de Basurama como batas para no mancharse. Una madre y su hija diseñan, cada una y por separado, un juego. La madre recorta de un libro imágenes que, posteriormente, fija con cola en un cartón: “una familia numerosa”, “unos trillizos”, “unas gemelas”. Es una mujer muy bien vestida. Mientras tanto su hija dibuja animales con pintura: aquí una jirafa, allí un león, acá una lagartija… Trabajan en silencio, cada una concentrada en lo suyo. Otra familia compuesta por un padre, una madre y una niña pequeña escogen una pancarta enorme reciclada de un museo, la exposición se llama el fin del milenio. Se dedican a seleccionar imágenes de políticos y otros personajes que aparecen en diferentes periódicos. El juego se llama “pisa sin miedo”. Trabajan en equipo.
A medida que van pasando las horas la sala se llena de gente. Todo el mundo está fabricando juegos. Las familias empiezan a convivir con jóvenes y no tan jóvenes con ganas de trabajar. Un grupo de chicas me explican que han leído en la prensa local que había un taller de juegos y que llevaban más de una hora dando vueltas por las calles del barrio de Malasaña buscándonos para poder jugar. Les explico que se trata fabricar los juegos para jugar al día siguiente. Les hablo de ser creativos, de cambiar las reglas, de reciclar… les gusta la idea. Quieren construir su propio juego pero no hay espacio así que terminan hablando con otro grupo y colaboran con ellos. Esta es la tónica general de toda la noche. La gente tiene ganas de trabajar con sus manos, pero el espacio es pequeño así que empiezan a relacionarse entre ellos de manera espontánea. Es mágico. Una mujer me da las gracias, llevaba tres horas haciendo cola y mirando, pero aquí se siente productora. Esta entusiasmada. Podría escribir líneas y más líneas hablando de todos estos productores ocasionales, de sus obras (juegos) y de la magia, energía y creatividad que se respira en Liquidación Total.
La noche avanza y en Liquidación Total no cabe ni un alfiler. El espacio está a reventar. Llegan unos fotógrafos de la Noche en Blanco. Quieren que “pose” delante de “mi” obra, me doy cuenta de que no han entendido nada. A eso de las tres de la mañana sólo entran borrachos así que decidimos cerrar. Alguien ha hackeado una obra que tenía colgada en una de las paredes del espacio. Es un gran tapiz que se llama “el muro de las peticiones”. Esta obra en cuestión es un trabajo hecho con vecinos de Barcelona que sufren las consecuencias de la ciudad genérica: sus barrios peligran y luchan activamente por defender sus derechos ante el ayuntamiento y las grandes inmobiliarias. Aunque podrían haber destrozado el tapiz, han escrito la dirección de su web en una esquina, con mucho cuidado, de manera que queda integrada en el conjunto. Alguien le ha cosido un botón. Me gusta.
Cuando salimos a la calle le encuentro otro significado a la Noche en Blanco. Parece como si todas las penalizaciones en torno al llamado “botellón” hubiesen desaparecido por un día. Normalmente no sé puede beber en la vía pública que está llena de policía. Pero este día las prohibiciones quedan “suspendidas” y la gente ocupa las calles socializando alrededor de unas cuantas cervezas. Es como un estado de excepción a la inversa: libertad condicional para la fiesta.
